04 abril 2017

El Síndrome de Bella Durmiente


El síndrome de Kleine-Levin, también conocido como el "síndrome de la bella durmiente", es un trastorno neurológico, raro y complejo caracterizado por períodos recurrentes de excesivas cantidades de horas de sueño, comportamiento alterado y una comprensión reducida del mundo. 

 El trastorno afecta principalmente a adolescentes, pero puede ocurrir en niños y en adultos jóvenes. Al inicio de un episodio, la persona afectada se ve progresivamente somnolienta y duerme durante la mayor parte del día y de la noche (hipersomnolencia), a veces sólo se despierta para comer o ir al baño. Cada episodio dura días, semanas o meses durante los cuales se detienen todas las actividades diarias normales. Los individuos no pueden cuidar de sí mismos ni asistir al colegio o al trabajo. Entre los episodios parecen tener la salud en perfecto estado sin evidencia de conductas o disfunciones física. Los episodios del síndrome de Kleine-Levin pueden continuar durante 10 años o más.

Además del sueño excesivo, todo el comportamiento de los afectados por el síndrome de Kleine-Levin cambia. Cuando está despierto experimenta confusión, desorientación, falta completa de energía (letargo) y falta de emociones (apatía). La mayoría de los afectados informan que todo parece fuera de su atención, y que son hipersensibles al ruido y a la luz. En algunos casos, surgen antojos de alimentos (hiperfagia compulsiva) y también se han reportado casos de hiper-sexualidad desinhibida durante un episodio. 

Los episodios del síndrome de Kleine-Levin son cíclicos. Cuando están presentes, los síntomas persisten durante días, semanas o incluso meses, durante los cuales se detienen todas las actividades diarias normales. Los individuos no pueden asistir al colegio, trabajar o cuidarse por sí mismos. La mayoría están cansados ​​y poco comunicativos incluso cuando están despiertos. No todos los afectados por el síndrome exhiben los mismos síntomas.

Las personas afectadas pueden estar sin síntomas por períodos de semanas, meses o incluso años sin experimentar ningún síntoma, y sin previo aviso, reaparecen los síntomas reaparecen. Existe un retraso en el diagnóstico de alrededor de cuatro años. Lo que causa un sufrimiento indebido a pacientes y familiares. La causa del síndrome de Kleine-Levin no se conoce. 

Aunque los síntomas descritos se experimentan por la mayoría de personas afectadas, no hay ninguna prueba médica para confirmar el síndrome de Kleine-Levin. Al igual que con cualquier condición médica, hay casos atípicos que no encajan dentro de la definición clásica. La duración de los episodios y el período de tiempo entre los episodios en algunos casos se sabe que están fuera de los períodos señalados. Si cree que puede tener este síndrome, consulte con su médico.

1 comentario:

  1. No conocía este síndrome con este nombre, es muy interesante. Gracias por compartir.

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